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Emotivos momentos de recibimiento y despedida a una bebé texana
2012-02-14
Es muy posible que uno de los deseos comunes para cualquier persona antes de morir sea conocer a una hija recién nacida. Un texano pudo hacer realidad su última voluntad antes de fallecer por una complicación de su cáncer: tener en sus brazos a su bebé poco después del parto. Ello fue posible, aunque el nacimiento estaba previsto para días más tarde, gracias a la complicidad de su mujer y de los médicos, que adelantaron el nacimiento, informa AP.
Diane Aulger estaba a dos semanas de dar a luz cuando ella y su esposo decidieron que no había tiempo que perder: a Mark Aulger solo le restaban días de vida y él anhelaba conocer a su bebé.
Diane Aulger tuvo un parto inducido y dio a luz a su niña el 18 de enero de este año. Cuando la pequeña Savannah fue puesta en los brazos de su padre, él lloró y se puso muy triste, según narró su esposa.
Mark Aulger murió apenas cinco días más tarde debido a complicaciones relacionadas a su tratamiento de cáncer. Le habían diagnosticado un cáncer de colon en abril de 2011. Fue operado y, a modo de precaución, recibió quimioterapia durante seis meses, informó su esposa.
En los exámenes médicos subsiguientes, no aparecieron rastros de cáncer, por lo que consideraron que el tratamiento había sido exitoso.
Fue entonces cuando en noviembre del año pasado Mark Aulger comenzó a sufrir problemas respiratorios. Ya a principios del mes de enero, Mark estaba lo suficientemente enfermo como ir a sala de emergencias.
Su esposa explicó que la quimioterapia le había causado fibrosis pulmonar, lo que a su vez provoca la cicatrización y el engrosamiento de los pulmones.
“Él pensó que regresaría a casa en unos cuantos días con un tanque de oxígeno”, dijo Diane, quien vive en La Colonia, a unas 25 millas al norte de Dallas.
Pero el 16 de enero el médico les dio malas noticias: la situación de Mark era irreversible. Cuando Diane preguntó acerca de cuánto tiempo de vida le restaba a su esposo, la respuesta fue unos 5 o 6 días.
“Mark dijo ‘Me gustaría ver al bebé’”, narró la madre a The Associated Press el domingo.
Su bebé nacería el 29 de enero y Diane había planificado un parto natural. Sin embargo, cuando los médicos sugirieron inducirle el parto, ella estuvo de acuerdo de inmediato.
Ya Diane estaba experimentando contracciones, así es que establecieron la fecha de parto para el 18 de enero.
El personal del hospital hizo los arreglos para que la pareja pudiera compartir una habitación grande y acomodaron sus camas una al lado de la otra: la cama de parto y la cama de Mark Aulger con las máquinas de oxígeno.
Mark sostuvo a su niña durante unos 45 minutos justo después de su nacimiento. Por los próximos días, él se sentía tan agotado que solo podía sostenerla por un momento. Entonces cayó en coma el 21 de enero y dos días después falleció.
“Traje nuestra hija a la casa la noche antes que él entrara en coma. Estábamos solo Savannah y yo cuando murió”, dijo Diane.
Además de Savannah, los Aulgers también tienen dos hijos de 10 y 7 años. Diane, por su parte, también tiene dos hijos de 15 y 13 años de edad.
© NOTIPEQUES
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