Palabras Claves
El tipo de parto no influye en un posible estrés posterior
2011-12-09
El que el nacimiento sea de forma natural o por cesárea no tiene que ver con un posible posterior estrés o depresión postparto, asegura un estudio llevado a cabo en Noruega, del que informa Reuters.
Si una mujer tiene un bebé por cesárea o parto vaginal eso no influye en los niveles de ansiedad o estrés posparto, según sugiere un estudio que cuestiona la idea de que el uso de cesárea protege el bienestar mental materno.
Tras estudiar a más de 55.000 mujeres de Noruega que habían tenido un bebé entre 1998 y el 2008, un equipo halló que el determinante más sólido del estrés emocional posparto fue su estado anímico durante el embarazo. El tipo de parto no alteró los niveles de estrés seis meses después del parto.
"A menudo, en la sala de parto, el comentario sería que fue un parto difícil (...) lo que en sí mismo no afectará la salud mental", dijo la autora principal del estudio, doctora Samantha Adams, del Centro de Investigación de Servicios de Salud del Hospital Universitario de Akershus, de Noruega.
Según el equipo de Adams, cada vez es más común que las mujeres opten por una cesárea en lugar del parto vaginal para mejorar su bienestar psicológico, aun cuando no existiría un beneficio clínico.
El estudio evaluó la salud mental de las participantes del llamado Estudio sobre la Cohorte de Madres e Hijos de Noruega con un test autoadministrado en la semana 30 del embarazo y a los seis meses del parto para conocer sus sentimientos, según una escala de 1 a 4 puntos.
El 78 por ciento tuvo un parto vaginal normal; el 9 por ciento tuvo un parto vaginal asistido por instrumentos; el 8 por ciento tuvo una cesárea de emergencia y el 5 por ciento optó por una cesárea. El 44 por ciento eran madres primerizas.
Quienes optaron por una cesárea estaban algo más estresadas que el resto, según los test de bienestar mental antes y después del parto.
Pero, tras considerar los niveles de estrés emocional durante el embarazo y otros factores potencialmente confundentes, como la edad materna o las enfermedades gestacionales, se redujo la relación entre el tipo de parto y los niveles de estrés o ansiedad a los seis meses del parto.
© NOTIPEQUES
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